El Concejo Deliberante aprobó anoche una reforma al Código de Ordenamiento Urbano. La norma regula, entre otras variables del desarrollo urbanístico, la altura de los edificios que podrán construirse en el centro y los barrios, así como la radicación de industrias, comercios y clubes de campo, rubro éste en el que se destacó que unas 1.200 hectáreas que en principio iban a estar afectadas a la creación de countries (sobre ruta 2 y zonas norte, sur y oeste del distrito), quedaron "liberadas" para la producción frutihortícola.
Con el nuevo Código, se podrán construir edificios de hasta 14 pisos en el microcentro (de calles 1 a 13 y de 44 a 60); hasta 10 en el centro (de 38 a 66 y de 1 a 19); y planta baja y dos pisos en los barrios del tercer anillo del casco urbano (32 a 38 y de 66 a 72). Estas alturas máximas sólo se permitirán según un sistema de "premios" vinculados a la construcción de cocheras, espacios verdes, ubicación en avenidas y otras variables urbanísticas y medio ambientales.
También se crean nuevos corredores industriales y comerciales, como el de la calle 90, y se rezonifican áreas de la periferia para desarrollar emprendimientos urbanísticos.
Entre otras reformas pedidas por el bloque que reúne a felipistas y macristas, se creó el requisito del Certificado de Prefactibilidad, que obligará a las empresas proveedoras de agua, cloacas, luz y gas a comprometer la prestación de esos servicios para que la Comuna permita la construcción de un edificio. Tras defender esa modificación, el felipista Juan Pedro Chaves agregó otros dos artículos: que se limite la densidad máxima por manzana en el casco urbano y que entre las calles 19 a 28 y de 32 a 526 se cree un área comercial y para entidades deportivas de mediana y gran escala.
El nuevo Código fue votado tras 8 horas de fuertes tironeos enmarcados por un extenso cuarto intermedio, y fue avalado por 15 ediles (los 11 brueristas, el aliado Lotúmulo, dos concejales de Peronismo Federal -Chaves y Tritten- y el sindicalista de Camioneros Miguel Forte quien, aunque con objeciones, rescató que la norma impulse la generación de nuevos empleos en la construcción y otros rubros vinculados a esa actividad). Por la negativa hubo 3 votos: los de los dos alakistas (Tangorra y Urriza) y el del macrista Ururueta, mientras que el resto de los 24 ediles repartidos en el Ari, el Gen y el radicalismo no participaron de la sesión.
Además, se crea el "lote social" para generar terrenos pequeños con destino único de primera vivienda y los edificios de más de 25 departamentos deberán prever uno para el portero, entre otras medidas
Para Crespo, Sánchez y Larcamón, el tratamiento de esta ordenanza por el Concejo Deliberante revela "que fuerzas actúan como verdadera oposición, y cuáles negocian por debajo de la mesa con el oficialismo comunal", en referencia al controvertido proceso por el cual se dio quórum y se habilitó el tratamiento sobre tablas de una ordenanza fundamental para el desarrollo de La Plata.
Por su parte el diputado provincial de la Coalición Cívica, Oscar Negrelli, denunció un “pacto espurio entre Pablo Bruera y Francisco De Narváez”, lo que, según el legislador, posibilitó el tratamiento sobre tablas para gestar la aprobación de un Código que “busca el beneficios de unos pocos y no del vecino platense”.
Finalmente, el senador de la Coalición Cívica, Javier Mor Roig, calificó como “bochornosa” la jornada, y señaló que “esto que pasó hoy en el Concejo Deliberante no debe olvidarse. Durante todo el proceso que culminó hoy con esta desprolijidad, lo que menos hizo el Municipio fue abrir el debate, allanar la información, y buscar los consensos con el resto de los bloques”.
“Se perdió la gran oportunidad de comenzar a trabajar sobre políticas de estado para la ciudad, sobre todo en temas de fondo como este”, finalizó Mor Roig.

2 comentarios:
Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)
Interesante post, estoy de acuerdo contigo aunque no al 100%:)
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